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domingo, 23 de octubre de 2011

¡Fiesta del Libro!

¿Por dónde empezar? Había tantas personas paseándose por los laberínticos espacios ocupados por los stands, tantos colores que me hacían sentir involucrada allí, tantos libros que me hacían antojar sin duda de acercarme y al menos ojearlos rápidamente; los había de todo tipo, era fascinante detenerte y “saborear” al menos algunos de tantos, mirar, tocar e interpretar todo lo que en tal fiesta estaba presente.
El paso efímero de los visitantes, los rostros pintados de los niños, los vestuarios de los actores, las voces de las personas, el ruido de los pájaros, el olor a seguridad, el silencio profundo de la naturaleza como un fondo acompañante fiel; fueron factores importantes en el momento de comprender diversidad de situaciones propias de aquel lugar, permitieron viajar un poco más allá y encontrar sentidos que a simple vista no era posible capturar.
Simplemente fue una visita necesaria, las posibilidades de aprender fueron infinitas, la exquisitez de las historias acompañadas por el café, la realidad opacada por la ficción, la introducción en mundos inexistentes, hicieron del lugar, de la fiesta, del evento algo realmente maravilloso.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Objeto: Tiempo


Es el peor de todos, el más inconsciente y manipulador ser, jamás perdona que te olvides de él, porque todos le hemos dado la más sublime importancia, por eso hace lo que le parece con absolutamente todos los vivos. Está en todas partes, no come, no sueña, no deja vivir, siempre está mirándote para saber en qué punto hacerte quedar mal. Aun así, todos hablan bien de él, todos y para todo lo nombran casi siempre de manera negativa pero pues también positiva; Parece que él tuviera un don increíble, una hermosa capacidad de fomentar la pérdida, aunque hay que reconocer que también da la posibilidad de experiencia, con su paso por las calles, por los climas y por los ojos, queda siempre en la memoria, en el hoy, y siempre estará en el mañana, todos dependemos de él, porque nos da la gana, pero no sabemos convivir con él, no hemos aprendido a quererlo y mucho menos a valorarlo… claro que ¿a quién le importa amarlo?

domingo, 21 de agosto de 2011

VISITA A UN BAR
INT/BAR/NOCHE
A mí alrededor, hombres y mujeres sentados, algunos dispersos como cuando se tiene alguna preocupación externa, otros mirándose a los ojos y labios mientras hablan de quién sabe qué, un hombre con una bandeja yendo de mesa en mesa, insatisfecho con su trabajo, saludando apenas a los clientes, un hombre que sólo se ríe y baja su cabeza con pena de la mujer que tiene en frente; la mujer comienza a tocarle su mano, pero él se resiste, se intenta mostrar “difícil” ante ella. Ella con su cabello largo y engrasado, que cae por sus pechos vestidos por un exagerado escote implícito en el gran vestido brillante que le llega a más o menos dos centímetros antes de su pelvis, se acerca cada vez más a él, pero él en un vaivén le hace saber que “es demasiado pronto” para cualquier cosa. La mujer se levanta de su asiento y sin “ningún tipo de presión ni afán” se dirige a la puerta de los baños masculinos, luego, pasados unos segundos él, mirando para todos lados  se levanta igualmente, y se dirige al baño…  Al cabo de veinte minutos, vuelve la mujer  a su asiento con su rostro “pleno” quizás, bebe un trago y se aplica un escandaloso labial rojo;  Por último, sale el hombre cabizbajo, me mira y llora.
VIAJE AL SEXO
Dos personas, son  lo que se necesita para hablar de sexo, ¿qué es el sexo? También se le llama género, es algo simple, es él o es ella, Una relación quizás, una palabra para identificar y diferenciar  en la Registraduría a un hombre de una mujer, no es más. No obstante,  ¿un homosexual no aparece registrado, o no tiene género? Sí lo tiene y sí aparece registrado, porque a tal Entidad no le interesa saber cuál es su preferencia sexual. Y ¿qué es sexo? La manera más eficaz de perder la memoria por eternos segundos y saciar las ganas que surgen de un deseo de cualquier tipo, pero no estamos hablando de eso, entonces: ¿cómo se viaja al sexo? ¡Simple! Primero tienes que nacer, aunque a muchos se les nota antes de hacerlo dentro de la gigantesca barriga de la madre. Listo, entonces un médico le dice a tu mamá si eres hombre o mujer, tu mami lo confirma apenas te ve y de ahí en adelante dependiendo de cómo decidas actuar frente a las “normas establecidas socialmente” seguirás siendo hombre o mujer, será entonces, lo que a ti más te parezca.